Dicen que la geología es la ciencia que estudia el tiempo a través de la materia. En Harridunak, llevamos dos décadas aprendiendo que las piedras no son solo objetos inertes, sino cápsulas de memoria que nos han servido de excusa para algo mucho más humano: hacernos mayores juntos/as.

Este año celebramos nuestro 20 aniversario. Lo que comenzó como una unión de aficionados/as y profesionales de la mineralogía, la paleontología y la geología, ha terminado cristalizando en algo más resistente: una relación que se ha ido puliendo con los años, salida tras salida y descubrimiento tras descubrimiento.

Al mirar atrás, el paisaje de nuestra asociación tiene sus luces y sus sombras. Recordamos y echamos de menos a quienes ya no están, a esos compañeros/as que nos dejaron su huella. Su legado sigue presente en cada charla y en cada rincón del territorio que tanto amamos.

Pero el tiempo, como el ciclo de las rocas, también trae renovación. Hoy celebramos con alegría a quienes se han incorporado recientemente y mantenemos los brazos abiertos a quienes quieran unirse en el futuro. Queremos que Harridunak sea un espacio vivo.

Entendemos que nuestra labor no termina en el grupo. Nuestra razón de ser es también una respuesta al entorno que habitamos: Cuidar el territorio, poner en valor los tesoros naturales, presentes y pasados, que yacen bajo nuestros pies y compartir aprendizajes.

Gracias a todos/as por formar parte de este sedimento de veinte años. Sigamos explorando, sigamos cuidando y, sobre todo, sigamos caminando juntos/as.

 

Foto:  5 de diciembre de 2007, primera salida. Artaun (Dima).